Evalúan primer año del Programa de Cultivo Integral de Bacalao de Profundidad

* Investigadores destacan el trabajo en conjunto y transdisciplinario de todos los integrantes de este equipo.

Escrito por: Comunicaciones Proyecto 15PTEC-47685

Publicada el: 11-01-2018

 

En agosto de 2017 se dio inicio de manera formal al Programa Tecnológico Corfo “Desarrollo Integral del Cultivo de Bacalao de Profundidad para el Escalamiento Sustentable y el Fortalecimiento de la Competitividad del Clúster Acuícola Chileno”. Su objetivo es consolidar la tecnología de cultivo de esta especie, a través de la aplicación de herramientas e innovaciones biotecnológicas que sustenten el desarrollo integral de la misma.
Para este programa la UACh ha logrado aglutinar capacidades altamente especializadas. Son socios fundamentales las universidades de: Santiago de Chile, donde el investigador responsable es el Dr. Rodrigo Vidal; Católica de Temuco, en donde el investigador responsable de proyecto es el Dr. Patricio Dantagnan; y de Concepción, donde el proyecto estará a cargo del Dr. Ariel Valenzuela. 
De igual modo, hay 2 empresas asociadas: FISH VET GROUP SPA y AGROINDUSTRIAL CMA SpA., y dos aliados estratégicos: SEABASS Chile y la Universidad de Magallanes.
La ejecución de la iniciativa -cuyo costo total implica una inversión público-privada por unos $8.900 millones- está proyectada a un plazo de diez años, dividido en tres etapas y configurada por un portafolio de proyectos, entre los que destaca: la producción de juveniles, reproducción, estrés y sanidad, nutrición, genética y patología.
El Director del Programa y académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas UACh, Dr. Luis Vargas Chacoff, sostuvo que este primer año fue “intenso y muy productivo, debido a que tuvimos que organizar el Programa desde la Gobernanza hasta la ejecución de diferentes proyectos. Durante esta estapa no hemos caminado solos, el apoyo de Corfo con sus ejecutivos siempre ayudando a resolver nuestras inquietudes ha sido fundamental, nuestra OTL donde la labor del Dr. German Rehren ha sido una pieza clave, la DID encabezada por el Dr. Richter ha sido otra pieza importante. Obviamente este primer año no ha estado exento de inconvenientes, algunos originados por nuestra falta de experiencia (para ser honestos) y otras por la falta de material biológico, el cual nos produjo un retraso que al día de hoy estamos ad portas de soslayar. Esto quiere decir que en términos generales hemos cumplido con el primer hito crítico, y entregado 3 informes de avances, 2 de ellos a la CORFO y uno al FIE. Por lo que estamos en buen pie para comenzar el segundo año”
Para el Dr. Rodolfo Amthauer, académico del Instituto de Bioquímica y Microbiología de la Facultad de Ciencias UACh y Director Alterno del Programa, este primer año el trabajo ha estado fundamentalmente orientado a consolidar la gobernanza del programa, poniendo en funcionamiento las instancias pertinentes como el Consejo de Gestión Estratégica y el Consejo Técnico, los cuales han realizado 2 reuniones. Por otra parte, se han ido poniendo en ejecución los distintos proyectos del programa en la medida que se ha contado con muestras biológicas y muestra avances interesantes. En términos generales todas las actividades propuestas para el primer año de ejecución se han puesto en marcha y muestran avances acordes a lo presupuestado en la carta Gantt. “Ha sido un año de mucho aprendizaje para avanzar en una iniciativa extraordinariamente compleja. Por otra parte, se encuentra casi finalizado el acuerdo de propiedad intelectual y transferencia tecnológico entre los distintos actores que participan en el programa”. 
En esta misma línea, el Dr. Ariel Valenzuela, quien lidera el equipo de la Universidad de Concepción, “el Programa comenzó siendo un enorme desafío, tanto en lo técnico como en lo humano, hacer coincidir a equipos de trabajo de distintas Universidades, con distintos puntos de vista del mismo problema e incluso identificando problemas distintos, ha sido una tarea compleja pero que se ha logrado llevar a buen puerto. Ejemplo fue el avance en el trabajo con SEABASS Chile, así como también el trabajo mancomunado con el primer desove de los reproductores en el programa. Creo que ha sido un comienzo del que se han sacado muchas lecciones y que nos permitirá tener años mejores desde todo punto de vista”. 
Trabajo colaborativo 
El Dr. Patricio Dantagnan lidera el equipo de la Universidad Católica de Temuco, Co-Ejecutor del Programa. Para él durante este primer año “se han cultivado de las confianzas, y ha sido un proceso de coordinación entre los proyectos, solo a fines de año se ha visto un trabajo interdisciplinario donde se ha podido enfrentar los problemas técnicos, esto augura un buen trabajo para los años que vienen del proyecto donde la discusión científica es de vital importancia entre los investigadores de los co-ejecutores”. 
El Dr. Amthauer sostiene que “la interacción entre los Co-Ejecutores ha ido ganando en experiencia consolidando una red de trabajo. Las reuniones de trabajo entre colaboradores han ido estableciendo bases sólidas de entendimiento y han permitido identificar nuevos desafíos y problemas no contemplados inicialmente en el proyecto original. Estamos estableciendo una base de datos centralizada de muestras biológicas y trabajando en cruzar información de resultados productivos con resultados biológicos, históricos con los que se están obteniendo. Este es un desafío importante pero que permitirá tener valiosa información en el manejo de reproductores con el fin de obtener mejores resultados reproductivos”.
En este aspecto el Dr. Vargas comentó que el trabajo colaborativo ha sido una de las tareas difíciles y más enriquecedoras, ya que como todo trabajo donde el equipo es multidisciplinario, se requiere tener mucha voluntad para ir limando asperezas y generando las confianzas, para así llegar a ser un solo bloque, considero que esto lo hemos logrado, por lo mismo que he mencionado, existe una gran voluntad de trabajar y sacar este Programa adelante, porque nos planteamos desafíos muy altos y depende de nuestra capacidad de poder integrar la información que generamos en cada uno de los diferentes proyectos que conforman el Programa. Esto ha hecho que crucemos la información desde los niveles sanguíneos hasta la genética, pasando por los rangos reproductivos e inmunes, sin olvidar la nutrición de los reproductores que han desovado este año 2017.
Este trabajo conjunto permite vislumbrar cómo se ve a futuro el desarrollo del Programa. Para el Dr. Valenzuela “este 2018, estimo que el trabajo con reproductores, ovas, estadios larvales y juveniles será fundamental, las medidas analizadas e implementadas para el manejo de reproductores permitirá el avance de otras líneas de investigación del proyecto y contar con las primeras estimaciones de rangos de referencia, línea bases para estudios posteriores”.
Para el Dr. Dantagnan será de vital importancia el trabajo con los reproductores, así como el análisis del historial y de los nuevos datos que surgirán de las últimas muestras tomadas a fines de este año.
“Esperamos que la gran experiencia adquirida en este primer año de proyecto nos facilite enfrentar los grandes desafió que tendremos este segundo año. Un desafió central es establecer y poner en marcha el centro de cultivo en Calfuco para la mantención de reproductores de bacalao y crecimiento de larvas y juveniles. Así también es un desafió realizar capturas de nuevos ejemplares en pescas de investigación, conseguir muestras biológicas con pesqueras de bacalao. Todos los proyectos del programa entrarán en régimen al contar con muestras suficientes y se obtendrán resultados interesantes de la biología, fisiología y genética de este pez”, subraya el Dr. Amthauer.
Finalmente, el Dr. Vargas sostuvo que los desafíos son poder tener larvas-juveniles, seguir cruzando la información para así ir armando con mayor claridad el ciclo de cultivo del Bacalao. También tener nuestro hatchery en Calfuco, para así poder armar un nuevo plantel de reproductores, con nuevas capturas de peces desde el ambiente natural. Dentro de las actividades tendremos un curso para nuestro programa de “cultivo celular”, además pretendemos realizar otro curso en noviembre, pero aún debemos definir los tópicos que abordaremos en esta ocasión y esperamos volver a contar un gran número de alumnos tal y como ocurrió en el curso anterior. 

En agosto de 2017 se dio inicio de manera formal al Programa Tecnológico Corfo “Desarrollo Integral del Cultivo de Bacalao de Profundidad para el Escalamiento Sustentable y el Fortalecimiento de la Competitividad del Clúster Acuícola Chileno”. Su objetivo es consolidar la tecnología de cultivo de esta especie, a través de la aplicación de herramientas e innovaciones biotecnológicas que sustenten el desarrollo integral de la misma.

Para este programa la UACh ha logrado aglutinar capacidades altamente especializadas. Son socios fundamentales las universidades de: Santiago de Chile, donde el investigador responsable es el Dr. Rodrigo Vidal; Católica de Temuco, en donde el investigador responsable de proyecto es el Dr. Patricio Dantagnan; y de Concepción, donde el proyecto estará a cargo del Dr. Ariel Valenzuela. 

De igual modo, hay 2 empresas asociadas: FISH VET GROUP SPA y AGROINDUSTRIAL CMA SpA., y dos aliados estratégicos: SEABASS Chile y la Universidad de Magallanes.

La ejecución de la iniciativa -cuyo costo total implica una inversión público-privada por unos $8.900 millones- está proyectada a un plazo de diez años, dividido en tres etapas y configurada por un portafolio de proyectos, entre los que destaca: la producción de juveniles, reproducción, estrés y sanidad, nutrición, genética y patología.

El Director del Programa y académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas UACh, Dr. Luis Vargas Chacoff, sostuvo que este primer año fue “intenso y muy productivo, debido a que tuvimos que organizar el Programa desde la Gobernanza hasta la ejecución de diferentes proyectos. Durante esta estapa no hemos caminado solos, el apoyo de Corfo con sus ejecutivos siempre ayudando a resolver nuestras inquietudes ha sido fundamental, nuestra OTL donde la labor del Dr. German Rehren ha sido una pieza clave, la DID encabezada por el Dr. Richter ha sido otra pieza importante. Obviamente este primer año no ha estado exento de inconvenientes, algunos originados por nuestra falta de experiencia (para ser honestos) y otras por la falta de material biológico, el cual nos produjo un retraso que al día de hoy estamos ad portas de soslayar. Esto quiere decir que en términos generales hemos cumplido con el primer hito crítico, y entregado 3 informes de avances, 2 de ellos a la CORFO y uno al FIE. Por lo que estamos en buen pie para comenzar el segundo año”

Para el Dr. Rodolfo Amthauer, académico del Instituto de Bioquímica y Microbiología de la Facultad de Ciencias UACh y Director Alterno del Programa, este primer año el trabajo ha estado fundamentalmente orientado a consolidar la gobernanza del programa, poniendo en funcionamiento las instancias pertinentes como el Consejo de Gestión Estratégica y el Consejo Técnico, los cuales han realizado 2 reuniones. Por otra parte, se han ido poniendo en ejecución los distintos proyectos del programa en la medida que se ha contado con muestras biológicas y muestra avances interesantes. En términos generales todas las actividades propuestas para el primer año de ejecución se han puesto en marcha y muestran avances acordes a lo presupuestado en la carta Gantt. “Ha sido un año de mucho aprendizaje para avanzar en una iniciativa extraordinariamente compleja. Por otra parte, se encuentra casi finalizado el acuerdo de propiedad intelectual y transferencia tecnológico entre los distintos actores que participan en el programa”. 

En esta misma línea, el Dr. Ariel Valenzuela, quien lidera el equipo de la Universidad de Concepción, “el Programa comenzó siendo un enorme desafío, tanto en lo técnico como en lo humano, hacer coincidir a equipos de trabajo de distintas Universidades, con distintos puntos de vista del mismo problema e incluso identificando problemas distintos, ha sido una tarea compleja pero que se ha logrado llevar a buen puerto. Ejemplo fue el avance en el trabajo con SEABASS Chile, así como también el trabajo mancomunado con el primer desove de los reproductores en el programa. Creo que ha sido un comienzo del que se han sacado muchas lecciones y que nos permitirá tener años mejores desde todo punto de vista”. 

Trabajo colaborativo 

El Dr. Patricio Dantagnan lidera el equipo de la Universidad Católica de Temuco, Co-Ejecutor del Programa. Para él durante este primer año “se han cultivado de las confianzas, y ha sido un proceso de coordinación entre los proyectos, solo a fines de año se ha visto un trabajo interdisciplinario donde se ha podido enfrentar los problemas técnicos, esto augura un buen trabajo para los años que vienen del proyecto donde la discusión científica es de vital importancia entre los investigadores de los co-ejecutores”. 

El Dr. Amthauer sostiene que “la interacción entre los Co-Ejecutores ha ido ganando en experiencia consolidando una red de trabajo. Las reuniones de trabajo entre colaboradores han ido estableciendo bases sólidas de entendimiento y han permitido identificar nuevos desafíos y problemas no contemplados inicialmente en el proyecto original. Estamos estableciendo una base de datos centralizada de muestras biológicas y trabajando en cruzar información de resultados productivos con resultados biológicos, históricos con los que se están obteniendo. Este es un desafío importante pero que permitirá tener valiosa información en el manejo de reproductores con el fin de obtener mejores resultados reproductivos”.

En este aspecto el Dr. Vargas comentó que el trabajo colaborativo ha sido una de las tareas difíciles y más enriquecedoras, ya que como todo trabajo donde el equipo es multidisciplinario, se requiere tener mucha voluntad para ir limando asperezas y generando las confianzas, para así llegar a ser un solo bloque, considero que esto lo hemos logrado, por lo mismo que he mencionado, existe una gran voluntad de trabajar y sacar este Programa adelante, porque nos planteamos desafíos muy altos y depende de nuestra capacidad de poder integrar la información que generamos en cada uno de los diferentes proyectos que conforman el Programa. Esto ha hecho que crucemos la información desde los niveles sanguíneos hasta la genética, pasando por los rangos reproductivos e inmunes, sin olvidar la nutrición de los reproductores que han desovado este año 2017.

Este trabajo conjunto permite vislumbrar cómo se ve a futuro el desarrollo del Programa. Para el Dr. Valenzuela “este 2018, estimo que el trabajo con reproductores, ovas, estadios larvales y juveniles será fundamental, las medidas analizadas e implementadas para el manejo de reproductores permitirá el avance de otras líneas de investigación del proyecto y contar con las primeras estimaciones de rangos de referencia, línea bases para estudios posteriores”.

Para el Dr. Dantagnan será de vital importancia el trabajo con los reproductores, así como el análisis del historial y de los nuevos datos que surgirán de las últimas muestras tomadas a fines de este año.

“Esperamos que la gran experiencia adquirida en este primer año de proyecto nos facilite enfrentar los grandes desafió que tendremos este segundo año. Un desafió central es establecer y poner en marcha el centro de cultivo en Calfuco para la mantención de reproductores de bacalao y crecimiento de larvas y juveniles. Así también es un desafió realizar capturas de nuevos ejemplares en pescas de investigación, conseguir muestras biológicas con pesqueras de bacalao. Todos los proyectos del programa entrarán en régimen al contar con muestras suficientes y se obtendrán resultados interesantes de la biología, fisiología y genética de este pez”, subraya el Dr. Amthauer.

Finalmente, el Dr. Vargas sostuvo que los desafíos son poder tener larvas-juveniles, seguir cruzando la información para así ir armando con mayor claridad el ciclo de cultivo del Bacalao. También tener nuestro hatchery en Calfuco, para así poder armar un nuevo plantel de reproductores, con nuevas capturas de peces desde el ambiente natural. Dentro de las actividades tendremos un curso para nuestro programa de “cultivo celular”, además pretendemos realizar otro curso en noviembre, pero aún debemos definir los tópicos que abordaremos en esta ocasión y esperamos volver a contar un gran número de alumnos tal y como ocurrió en el curso anterior. 

 

 

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