Arquitecta UACh gana en concurso nacional con proyecto sobre humedal de Trumao

*Con su proyecto de título denominado “La Ruta de las Aves”, la recién egresada de Arquitectura UACh, Milena Lara, fue una de las ganadoras del Concurso Arquitectura Caliente 2018, que convocó a más de 100 estudiantes y egresados de todo el país.

Escrito por: Comunicaciones Facultad Arquitectura y Artes - Email: prensafaa@uach.cl

Publicada el: 12-07-2018

*La premiación se realizará en Agosto en Santiago.

El Concurso Arquitectura Caliente [CAC2018] es un concurso abierto que busca reconocer y premiar a los mejores proyectos de pregrado y titulación del país. Por medio de esta iniciativa se propone difundir la creación arquitectónica desarrollada en la academia con el fin de generar una discusión sobre las temáticas abordadas actualmente en los procesos de taller de arquitectura, junto con visibilizar las formas de titulación de escuelas de arquitectura chilenas.

El certamen tuvo dos categorías: Categoría Proyectos de Título, dirigida a arquitectos titulados entre el 1 de febrero de 2016 y el 31 de enero de 2018; o Categoría de Proyectos de Pregrado, dirigida a estudiantes de arquitectura de 2°, 3º, 4° y 5º año de universidades chilenas.

Tras analizar 132 proyectos de título de 28 escuelas de arquitectura del país, el jurado del Concurso Arquitectura Caliente 2018 ha presentado a los proyectos ganadores de su más reciente edición.

En esta categoría una de las ganadoras fue la recién egresada de la carrera de Arquitectura de la UACh, Milena Lara, quien postuló con su proyecto “Ruta de las aves. Paisaje dinámico del humedal de Trumao”, y que tuvo como profesor guía al académico Prof. Emil Osorio.

“Ruta de las aves”

“En el sector rural de Trumao, a 11 km. de la ciudad de La Unión, se ha provocado una degradación paulatina de su humedal boscoso, poniendo en riesgo no solo su biodiversidad, sino que también a comunidades persistentes desde tiempos remotos gracias al dinamismo de su paisaje y recursos naturales que ofrece, siendo imprescindibles para su supervivencia, economía y sobre todo su cultura”, contó Milena.

”Por otro lado, el paisaje junto con sus elementos y propiedades cíclicas han abierto espontáneamente la posibilidad de diversas actividades turísticas. Es en este punto cuando el paisaje se torna prioridad de cuidado y nace la necesidad de establecer una armonía entre la naturaleza y actividades económicas locales y externas”. 

Es así como “Los habitantes aledaños al humedal decidieron decidido defenderlo mediante un movimiento de redes de turismo rural como resistencia a las amenazas latentes. Utilizando la presencia de turistas como estrategia de 'ocupación permanente' frente a futuros incidentes que puedan alterar el ecosistema del humedal. Sin embargo, sus esfuerzos no han sido suficientes”.

En este contexto surge el proyecto el que aborda el paisaje dinámico, rescatando la estrategia de “permanencia activa” como modo de defensa del humedal, planteando como programa detonante la observación de aves a través de un recorrido. Éste se caracteriza por responder a los estímulos que el paisaje otorga, abarcando distintas instancias paisajísticas representativas del humedal e interconectando los programas turísticos preexistentes y el territorio mediante un único lenguaje.                                                     

Además, es capaz de integrar al usuario al paisaje mediante diferentes escalas, acercándolo e invitándolo a experimentar los fenómenos de este, evitando que el paisaje sea solo una imagen lejana e incomprendida.  

“El proyecto es sensible en el modo en que posiciona los elementos que componen la totalidad de la intervención. Se destaca la rigurosidad en el estudio y levantamiento de información del territorio y su contexto. Se valora la representación y la sencillez del sistema constructivo para los distintos programas que se proponen a lo largo de la ruta”, fueron los comentarios del jurado, el que fue presidido por Francisca Pulido, y compuesto por Fernando Marín (representante Colegio de Arquitectos), Teodoro Fernández (representante Asociación de Oficinas de Arquitectos), Hernán Barría (representante Académico UBB), Guillermo Hevia (Premio Arquitecto Joven 2017), Bárbara Barreda (representante Académico UDD), Lucía Galaretto (representante Ediciones ARQ), Emanuel Astete (Ganador CNPT 2016), Diego Hernández (representante Plataforma Arquitectura) y Enzo Vergara (representante Grupo Arquitectura Caliente). 

Hay que destacar que el Concurso Arquitectura Caliente 2018 cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el auspicio de Graphisoft ARCHICAD, la Asociación de Oficinas de Arquitectos, Ediciones ARQ, el patrocinio del Colegio de Arquitectos de Chile y la colaboración de Revista de Arquitectura y Plataforma Arquitectura como media-partners.

El proceso

Milena Lara contó estar muy contenta y sorprendida por este reconocimiento: “El año pasado (2017) fue demasiado intenso con el desarrollo del proyecto, el cual ha superado a todos los años anteriores con los proyectos de fin de año. Además de muy 'extremo' para mi gusto. Pues en un principio, como es una zona rural, tenía casi nada de información, la cual tuve que ir a recopilar mayoritariamente a terreno. Esto llevó meses, estando en el agua, barro, subiendo, bajando cerros con pendientes muy pronunciadas (pre-cordillera de la costa) y sin dejar atrás la hospitalidad de la gente y muy buena disposición de recibirme. Y redescubriendo un lugar hermoso que muchos de la zona no conocen. Luego con el análisis y propuesta arquitectónica, también tuve dificultades”.

“Por otra parte era tema súper nuevo en la Escuela de la UACh y que salía de lo que tradicionalmente se estaba haciendo acá. “Pero con mi profesor guía, Emil Osorio, fuimos valientes y confiamos en todo lo que había hecho”.

“Después de haber aprobado el 'primer pase de título' me volvió el alma al cuerpo y me sentí mucho más confiada, lo cual terminó a fin de año con el examen de título aprobado con un 7,0. ¡No lo podía creer ni yo ni mi profe! Así que ahora, sumando el resultado de este concurso me quedo sin palabras. Solo pienso que valió mucho la pena el esfuerzo, sobretodo perseverancia; y el apoyo de amigos, familiares, la gente que participó y el ánimo y confianza de mi profesor guía que hubo detrás de todo esto”.

Actualmente, Milena se encuentra realizando los procesos legales para formar un estudio de arquitectura junto con su pareja y además está participando Emil Osorio en un proyecto a nivel regional de índole transdisciplinar financiado por el GORE y FIA. “ Ambas cosas son nuevos retos que me han hecho probar mi independencia y mi capacidad de dialogar con profesionales de otras áreas”.

Egresada de la UACh

Milena es de La Unión y cuenta que desde que tiene memoria siempre tuvo un pincel o lápices de colores en la mano. “Destrezas que se fueron desarrollando con los años y que hicieron que me destacara en las clases de arte en el colegio. Nunca me fue mal en las otras materias, pero lo que me distrajo horas sin darme cuenta, era todo lo que tenía que ver con pintura y manualidades. Ya en 3ro básico me vi ganando junto con mi hermano en un concurso que dictó la Municipalidad de La Unión. El tema era algo parecido a “pinta tu ciudad”, no lo recuerdo bien. Los años posteriores hasta 3ro medio gané varios lugares en concursos relacionados con la pintura”, contó.

“Entonces, siempre tuve la idea de estudiar arte cuando saliera del colegio. Pero esto cambió cuando estaba a puertas de entrar a la enseñanza media. La decisión de estudiar arquitectura, debo decir que no fue plenamente mía. Sino que mis padres me alentaron a hacerlo, aplicando mis habilidades con el arte en esta nueva área. Acepté la propuesta y me enfoqué en entrar a arquitectura, sin aún saber bien de qué se trataba. En todo caso, muy poca gente sabe qué es realmente la arquitectura y mucho menos en el colegio te lo explicarían”.

“Postulé a la UACh por el prestigio que tenía y la cercanía a donde vivía originalmente. Al principio no sabía bien lo que hacía cuando estaba en primer año, pero luego y hasta ahora me siento conforme con haber estudiado (y pretender seguir) una carrera tan íntegra y distinta a las demás carreras. La disciplina conlleva entender muchos ámbitos para entender una sola realidad: cultura, política, economía, problemas del medio ambiente, entre otras para poder intentar dar solución a un 'problema' real, con personas reales y que afecta a sus comportamientos dentro de un medio. No son números ni casos hipotéticos, sino que como arquitectos tenemos esa labor netamente social, que muchos no entienden, de manejar/diseñar/crear un ambiente agradable, funcional y que nos afecta su resultado a todos como seres humanos”.

 

 

 

 

 

 

 

Estadísticas de la noticia
  • Publicada el 12-07-2018
  • Vista 348 veces
Vea versión de impresión
Comparta esta Noticia
Bookmark and Share