Única iniciativa de la Región de Los Ríos:

Biblioteca Central UACh Recibió Premio Obra Bicentenario 2009 en Santiago

31 obras fueron reconocidas porque mejoran el entorno urbano y permiten el encuentro y participación ciudadana y una mejor calidad de vida. Una de ellas es la Biblioteca Central UACh, que es un edificio de tres pisos y 5.000 metros cuadrados que se ubica en el Campus Isla Teja.

Escrito por: Jose Luis Gómez G. - Periodista Relaciones Públicas UACh

Fotos: Alejandro Sotomayor - Fotógrafo Relaciones Públicas UACh

Publicada el: 03-12-2009

El Premio Obra Bicentenario 2009 recibió la Biblioteca Central de la Universidad Austral de Chile en una emotiva ceremonia realizada al mediodía de hoy (jueves 03 de diciembre) en el Centro Cultural Matucana 100 en Santiago.

Dicha ceremonia fue encabezada por el Ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma y la Ministra de Vivienda y Urbanismo Patricia Poblete. En representación de la Universidad Austral de Chile asistieron el Rector Dr. Víctor Cubillos, la Directora de Relaciones Públicas Prof. Gladys Mujica y la Jefe de Representación en Santiago de la UACh Mónica Alacid. 

Igualmente estuvieron presentes el Jefe de Planificación y Desarrollo Regional de la Región de Los Ríos, Mauricio Jelves, en representación del Intendente; además de Hernán König y Cecilia Burchard, hijos de los arquitectos creadores de este edificio.

La premiación destacó a proyectos que durante 100 años han mejorado la calidad de vida de la ciudadanía. Son 31 proyectos de impacto en la comunidad y que tuvieron como énfasis la arquitectura emblemática, la infraestructura y obras urbanas.

Obras que mejoran la calidad de vida

En la oportunidad, el Ministro del Interior y Presidente de la Comisión Bicentenario, Edmundo Pérez Yoma, explicó que hace un año que se constituye la celebración del Bicentenario y estas 31 obras han sido elegidas porque mejoran el entorno urbano y permiten el encuentro y participación ciudadana y una mejor calidad de vida entre quienes la constituyen.

“Aquí se propuso recuperar tanto patrimonio tangible como intangible. Es un ejemplo de descentralización en que cada región fue invitada a presentar obras que aportan a la calidad de vida ciudadana. Es una forma de reconocernos y proyectarnos como país”, sostuvo el Ministro.

A su turno, la Ministra de Vivienda y Urbanismo y Vicepresidenta de la Comisión Bicentenario, Patricia Poblete, aseguró que estas 31 obras han cambiado el aspecto de una ciudad y también la calidad de vida. “En esta ocasión se trata de premiar tanto a privados como a entes públicos y en general a quienes se les hace un reconocimiento colectivo porque se han preocupado en las áreas del urbanismo, del patrimonio arquitectónico y otras, potenciando a la ciudad y dignificando a sus habitantes”, dijo. 

Sostuvo asimismo que el énfasis estuvo puesto en “obras que integran innovación, correcta relación con el entorno, trascendencia en el tiempo, equidad social y territorial, y pero por sobre todo que impactan en la ciudadanía y en su calidad de vida. En suma, obras que aportan a un mejor Chile”.

Aporte al desarrollo regional

Cuando se dio a conocer que la Biblioteca Central había recibido este importante premio, el Rector Dr. Víctor Cubillos destacó que “esta obra representa a la Región de Los Ríos en el marco del Bicentenario, siendo elegida como un reflejo del aporte al desarrollo regional y, por cierto, del país.” 

La autoridad universitaria agregó que formar parte de esta selección de las 30 obras más importantes del Bicentenario está en concordancia con el sello de vinculación con el medio que desde su fundación ha caracterizado a la UACh, lo que también ha sido reconocido en la Acreditación Institucional recientemente lograda.

En este sentido es importante recalcar que la UACh además posee la biblioteca universitaria más grande de la zona sur, de acuerdo a la información consignada en la página web del Consejo Superior de Educación. Esta Universidad, en sus diversas bibliotecas, cuenta con 88.565 títulos y 159.828 volúmenes, a los que pueden acceder sus más de 11.000 estudiantes de pregrado –la mayoría-, postgrado y especialidades médicas y odontológicas. El plantel además posee un total de 2.989 títulos de revistas impresas suscritas (al año 2008)  y 20.819 revistas suscritas en formato electrónico.

Uno de los tres edificios BID

Dos fueron los arquitectos encargados del diseño de este edificio: Hernán König y Pedro Burchard. El primero de ellos recuerda que la Biblioteca Central es uno de los tres edificios que se concretaron en el marco del proyecto BID, gestionado durante la Rectoría de William Thayer.   De este modo, entre fines de los sesenta y durante los años setenta se levantaron la Biblioteca Central (“BID A”), el siniestrado edificio Emilio Pugin (“BID B”, pronto a reconstruirse sobre sus antiguas bases) y el edificio Federico Saelzer (“BID C”) que alberga a dependencias de las Facultades silvoagropecuarias, laboratorios y salas de clases.

El libro “Historia de la Universidad Austral de Chile (1954-2003)”, del Dr. Fabián Almonacid, sostiene que “en 1978 estuvieron terminados los edificios de Ciencias y la Biblioteca Central, dentro del proyecto BID-UACh”.

Hernán König destaca que esta biblioteca se hizo más grande que las necesidades que había en ese entonces, previendo el aumento de libros y de estudiantes. “El tercer piso se ocupó durante años como salas de clases con acceso independiente”, rememora. 

Agrega que este edificio “está modulado de acuerdo a las estanterías de libros y las distancias entre éstas. Debido a que las fundaciones debían hacerse necesariamente más profundas que lo usual, se aprovechó de bajar el edificio entero y hacerlo rodeado de un foso inclinado de jardines”. A esto se sumó una pequeña rampa para el acceso, lo que significó que “con poco esfuerzo se podía entrar al segundo piso y aprovechar de tener el subterráneo sin gastos adicional de estructura”.

Asimismo explica que la edificación es de hormigón armado, salvo la techumbre que está construida con estructuras metálicas. Por fuera está revestido en una cerámica blanca que no necesita mantención, limpiándose sólo con la lluvia. Además, para las reparaciones y aseo de las ventanas se dejó en los dos pisos superiores un pequeño balcón corrido funcional mínimo, finaliza.